El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, visitó este jueves las instalaciones del Núcleo de Innovación y Desarrollo de Oportunidades (NIDO) en el barrio Flores-Olivares, donde compartió una jornada junto a vecinos que participan de distintas propuestas de capacitación, formación laboral y producción que se desarrollan en este espacio.
Durante el recorrido, el jefe comunal pudo conocer de cerca las experiencias de quienes asisten al curso de Montador Electricista Domiciliario, conversar con los integrantes del taller textil La Máquina de Volar y participar de una charla con los jóvenes que forman parte de Semillero Digital. Las tres iniciativas tienen como eje común la generación de herramientas concretas para fortalecer capacidades, ampliar oportunidades laborales y acompañar proyectos personales.
“Lo que estamos haciendo es acercar herramientas y vemos cómo el NIDO cumple esa función. Son acciones que buscan generar oportunidades para jóvenes y vecinos que quieren trabajar, que se quieren capacitar”, expresó el intendente, al destacar que en un mismo espacio confluyen la formación en oficios, la producción textil y la capacitación vinculada a la economía digital. En esa línea, sintetizó el sentido de las iniciativas que se desarrollan en el lugar: “Estamos sembrando oportunidad, y esa es la función de este espacio”.
Por su parte, Emilce Vega, subsecretaria de Empleo y Capacitación de la Provincia, quien acompañó al mandatario capitalino, destacó el impacto de estas propuestas en quienes participan y en sus familias. “Estamos apostando al talento mendocino y acompañando el desarrollo personal de todas estas personas. Queremos que no solamente mejoren su empleabilidad, sino que también puedan acceder a un empleo, que es el deseo de todos ellos, y para eso estamos trabajando fuerte con los programas de empleo”, señaló
También participaron de la jornada la senadora provincial Patricia Sánchez; la coordinadora del NIDO, Danisa Quiroga; la secretaria de Desarrollo Económico y Turismo de la Ciudad, Yamila Meljim; y las concejalas Cielo Daou y Cecilia Rodríguez.
Formación en un oficio con salida laboral
Uno de los espacios que recorrió Ulpiano Suarez fue el curso de Montador Electricista Domiciliario, una propuesta impulsada por la Ciudad junto a la Dirección General de Escuelas, el Ministerio de Producción, la Subsecretaría de Empleo y Capacitación y EDEMSA.
La capacitación se desarrolla en el marco del Programa de Inclusión Laboral Energética, cuenta con 240 horas presenciales y combina contenidos teóricos, actividades prácticas y prácticas profesionalizantes. Al finalizar, los participantes pueden acceder a una certificación oficial de Formación Profesional Nivel II otorgada por la Dirección General de Escuelas.
La propuesta comenzó con 97 participantes provenientes de distintos barrios de la Ciudad y también de Godoy Cruz, Las Heras y Guaymallén. Actualmente funciona con dos comisiones, una en turno mañana y otra en turno tarde, ambas mixtas.
El profesor del curso, Iván Bordón, destacó la continuidad y el compromiso de los participantes. “La idea es que adquieran conocimientos para poder realizar futuros trabajos, que tengan noción en su casa de los riesgos eléctricos que pueden existir y solucionarlos, y también darles una salida laboral a nivel particular o independiente”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la capacitación atraviesa primero una instancia teórica para luego avanzar hacia el trabajo con materiales y herramientas. “Los chicos se ven muy motivados, las clases son muy didácticas. Todos participan, todos consultan y, desde que arrancó, no hemos tenido bajas”, señaló.
Entre los alumnos, Kevin Ezequiel Guzmán contó que decidió realizar el curso con el objetivo de incorporar un oficio que pueda convertirse en una nueva fuente de ingresos. “Lo necesito para poder aprender para el día de mañana tener un laburo, para poder ser electricista, tener un ingreso más en la casa. Más que nada, para poder aprender y ayudar a otras personas”, expresó.
También Gabriela Sosa, una de las alumnas, destacó especialmente la posibilidad de acceder a un oficio que tradicionalmente estuvo asociado a los hombres. “Me parece interesantísimo para las mujeres. Todo lo que puede hacer un hombre lo puede hacer una mujer”, afirmó, y remarcó que encontró en la capacitación una posibilidad concreta de salida laboral y también una herramienta para resolver necesidades en su propia vivienda.
La Máquina de Volar: capacitación, producción y trabajo asociativo
Otro de los puntos del recorrido fue el taller textil La Máquina de Volar, un espacio que funciona en el NIDO y que se consolidó como un ámbito de producción, capacitación e inclusión laboral.
El taller nació en mayo de 2024 a partir de una iniciativa conjunta entre la Ciudad de Mendoza y el Ministerio de Producción de la Provincia, con el objetivo de generar oportunidades para personas en situación de vulnerabilidad, muchas de ellas jefas de hogar y principales sostenes de sus familias.
A partir de la capacitación en confección industrial y el acompañamiento recibido, el grupo fue avanzando hacia un modelo de producción profesionalizado y autogestionado. Actualmente, sus integrantes confeccionan distintas prendas y productos textiles para empresas, entre ellos mamelucos, ambos para personal médico y de enfermería y remeras deportivas, generando trabajo e ingresos para quienes participan del proyecto.
Durante el encuentro, Uriel, de 27 años e integrante del taller, contó que actualmente trabajan con dos empresas y destacó el proceso de crecimiento que atravesó el espacio desde sus comienzos.
Por su parte, Lisi Agüero, quien forma parte de La Máquina de Volar desde hace aproximadamente tres años, puso el acento en el impacto que tuvo el taller tanto en su desarrollo laboral como personal. “El taller y los compañeros, para mí, son un montón. Me sirve un montón emocionalmente y laboralmente también. He crecido mucho”, relató.
Lisi, que ya contaba con experiencia previa en costura, explicó que encontró en el NIDO un lugar para profundizar sus conocimientos y desarrollar su actividad junto a otros compañeros. “Amo lo que hago. Está muy buena la ayuda que nos da la Muni, porque podemos tener trabajo y reconocimiento, para que sepan quiénes somos. No solamente nos quedamos acá en el barrio, sino que esto ya va a otro nivel”, afirmó.
Semillero Digital: herramientas para acceder al primer empleo
El recorrido también incluyó un encuentro con los jóvenes que participan de Semillero Digital, una propuesta orientada a mejorar la empleabilidad de personas que buscan incorporarse al mercado laboral a través de herramientas vinculadas con el mundo digital.
El programa ofrece durante un año formación en marketing digital, comercio electrónico y otras herramientas digitales, con el objetivo de acompañar a sus participantes en el camino hacia su primera experiencia laboral y vincularlos posteriormente con empresas del sector público y privado.
El profesor voluntario Nacho Dena explicó que el eje central del programa es precisamente la empleabilidad. “Necesitan tener la oportunidad de poder estudiar, aprender sobre digitalidad, sobre marketing digital, sobre ecommerce y demás”, señaló.
Además de los conocimientos técnicos, destacó el proceso personal que atraviesan los participantes. Según explicó, muchos llegan después de trayectorias educativas complejas o de varios años alejados de las aulas, por lo que recuperar la confianza en sus propias capacidades constituye una parte fundamental de la experiencia.
“Lo que más vemos es la capacidad de resiliencia. Cómo ellos mismos se superan y se van diciendo: ‘esto lo puedo hacer, soy capaz de hacerlo’”, explicó Dena.
Para Luna, de 27 años, Semillero Digital representa la posibilidad de acceder a su primera experiencia laboral vinculada al ámbito digital. “Para mí es una oportunidad muy importante. Me ha ayudado muchísimo en mis habilidades y en cosas que yo no sabía de mí”, contó.
También Micaela Cruz, de 25 años, llegó al programa a partir de una convocatoria difundida en el barrio. Como mamá y actualmente sin trabajo, encontró en la propuesta una oportunidad para capacitarse. “Me ha enseñado muchísimas cosas y espero tener la oportunidad de trabajar de esto. En mi casa elegí marketing y he aprendido muchísimas cosas”, relató.
Durante la visita, el intendente valoró especialmente la articulación que hace posible el desarrollo de esta iniciativa y la posibilidad de que los participantes cuenten con equipamiento para realizar sus actividades. “Son herramientas muy valiosas las que están recibiendo aquí. Anhelamos que, una vez terminada la capacitación, se les abran las puertas al mercado laboral o a su propio emprendimiento”, sostuvo.
El jefe comunal también destacó que el programa es resultado de una articulación entre el municipio, el Gobierno provincial, empresarios mendocinos que realizan aportes y empresas que colaboraron con el equipamiento tecnológico.
Un espacio para acercar oportunidades
Al finalizar el recorrido, Ulpiano Suarez remarcó que las distintas propuestas que conviven en el NIDO responden a una misma lógica: acercar capacitación, herramientas y oportunidades a vecinos que buscan desarrollar un oficio, generar ingresos o acceder a su primer empleo.
La jornada permitió así poner en común las experiencias de quienes participan de cada propuesta y mostrar el impacto que estas capacitaciones tienen más allá del aula: en la incorporación de conocimientos, en la generación de trabajo, en la autonomía económica y también en las expectativas personales y familiares de quienes encuentran en el NIDO un lugar para formarse y proyectar nuevas oportunidades.












