El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, realizó una emotiva e institucional visita a la Casa Taller del recordado escultor Roberto Rosas, espacio que conserva viva la impronta y la deslumbrante producción del artista mendocino. En el recorrido estuvo acompañado por la Subsecretaria de Cultura, Eventos Especiales y Protocolo de la Ciudad, Laura Fuertes, y contó con la presencia del intendente de Guaymallén, Marcos Calvente.
Allí, las autoridades fueron recibidas por Fabiana Maza, esposa del escultor fallecido en 2015, quien tras la partida de Rosas asumió la tarea de velar por la conservación de su memoria y la puesta en valor de su prolífico legado. A través de la Fundación Rosas para la Escultura, se lleva adelante una imprescindible labor de preservación, cuidado y difusión del patrimonio artístico de quien dedicó décadas de su vida a trabajar el metal y explorar la condición humana.
Al respecto, el jefe comunal capitalino reflexionó tras el recorrido: “En lo personal, fue un placer enorme conocer de cerca la obra de uno de nuestros grandes referentes como fue el gran Roberto Rosas. La labor que hacen cada día en la Fundación para preservar su trabajo demuestra que la cultura se construye con memoria y compromiso diario. Cuidar y promover este patrimonio cultural es una tarea de toda la comunidad. Esto también es Mendoza: nuestra historia, nuestros artistas y el legado que nos identifica”.
Durante la visita, Fabiana Maza compartió detalles del intenso trabajo de catalogación y rescate documental que lidera la fundación para reconstruir la historia y trazabilidad de las cerca de mil obras del artista que se encuentran dispersas en el país y el exterior.
“La casa taller está prácticamente intacta, tal como la dejó Roberto; sólo organizamos y nombramos los espacios que él mismo habitaba. Ahora estamos ‘tirando del hilito’ a partir de cartas, VHS y documentación desde 1972 para localizar sus esculturas por el mundo —como en California, donde un solo coleccionista conserva siete piezas— y seguir poniendo en valor su inmenso legado“, destacó Maza.
El recorrido permitió poner en valor la importancia de este espacio como un pilar fundamental para la identidad de la provincia, reafirmando el compromiso municipal de cuidar, revalorizar y difundir el patrimonio cultural de Mendoza. En ese sentido, se destacó cómo la impronta de Rosas no sólo permanece viva en su taller, sino también en el entramado urbano y cotidiano que disfrutan vecinos y visitantes.
La Casa del Escultor alberga en la actualidad más de ochenta esculturas, además de una invalorable colección de dibujos, pinturas y material documental que dan cuenta de la trayectoria y del proceso creativo que lo caracterizó. Concebido como un espacio vivo de arte, pensamiento y encuentro, la Fundación proyecta para este 2026 la digitalización y difusión ampliada de toda su obra; tanto la que se custodia en el taller como la desplegada en distintos espacios públicos.
En este sentido, cabe destacar que el impacto y la huella de Roberto Rosas se perciben a diario en las calles de la capital mendocina. Es que allí, conviven algunas de sus esculturas más representativas emplazadas en el espacio público. Entre ellas se destacan “Vendimia Indígena”, ubicada en calle Patricias Mendocinas (entre Gutiérrez y Espejo); “Menorah” -emplazada en la esquina de Mitre y Patricias Mendocinas- en homenaje al pueblo judío; “Libertad”, que engalana la fuente de agua del Memorial de la Bandera en el Parque Cívico; y “Veletas”, situada en el jardín interno de las torres Karakorum sobre la Avenida Boulogne Sur Mer.
















