La Ciudad de Mendoza, a través de la Dirección de Deportes, llevó adelante una nueva instancia de formación correspondiente a la Escuela Municipal de Senderismo y Montaña. Con una gran convocatoria, más de 80 estudiantes de los niveles 1 y 2 se dieron cita en el Espacio de Convergencia Social (ECoS). Allí, participaron del taller “Conservación e Interpretación Ambiental”, una propuesta diseñada para integrar la perspectiva ecológica y el cuidado del entorno como pilar fundamental de la práctica deportiva en la naturaleza.
El encuentro reflejó el sostenido crecimiento que atraviesa la Escuela municipal. La jornada permitió reunir a quienes cursan el Nivel 2 con los integrantes de la nueva cohorte del Nivel 1 —que comenzó su trayecto formativo el pasado 5 de agosto—, propiciando un valioso espacio de intercambio de experiencias entre personas que transitan diferentes etapas del programa. Todo el proceso contó con el acompañamiento y guía permanente del equipo de profesores del municipio, responsables de sostener el dictado teórico práctico a lo largo de los distintos niveles.
Esta tercera edición del taller establece un enfoque pedagógico que entiende que aprender a desenvolverse en ambientes de montaña requiere conocerlos, interpretarlos y asumir un rol activo en su preservación. De esta manera, la iniciativa de la capital mendocina busca trascender los aspectos estrictamente técnicos del senderismo para promover pautas de conducta responsables y sostenibles en el uso del espacio público y natural.
Formación especializada para un desarrollo sostenible
La capacitación estuvo a cargo de Ernesto Toniolo, licenciado en Conservación y Desarrollo Ecorregional, técnico en Conservación de la Naturaleza y guía intérprete ambiental, quien aporta además la experiencia de haber sido guardaparque durante siete temporadas en el Parque Provincial Aconcagua.
Durante la presentación se abordaron conceptos clave relacionados con la conservación de la naturaleza, la biodiversidad, los servicios ecosistémicos, la interpretación ambiental y la aplicación de buenas prácticas en actividades al aire libre. Asimismo, se realizó un recorrido por los ecosistemas representativos de Mendoza, profundizando en las adaptaciones de la flora y fauna frente a las exigencias de aridez, altitud y amplitud térmica.
En este marco, se hizo especial énfasis en la zona del piedemonte, destacando su valor como área de transición y conectividad biológica, además de ser uno de los escenarios más concurridos por vecinos y deportistas para el desarrollo de actividades recreativas.
A través de una metodología interactiva apoyada en material audiovisual y ejercicios prácticos de observación, los asistentes analizaron e interpretaron rastros de la vida silvestre local. A su vez, se evaluó el impacto directo que generan prácticas habituales como el senderismo, el acampe, el ciclismo o la circulación fuera de los huellas y senderos habilitados, invitando a reflexionar sobre la importancia de minimizar la huella humana.
Agentes de conservación para la Ciudad
El propósito central de estas capacitaciones es formar “agentes de conservación”: practicantes capaces de disfrutar de los entornos naturales desde una actitud proactiva y consciente, multiplicando el mensaje de cuidado y preservación entre sus pares.
Asimismo, la actividad ratificó la versatilidad de ECoS como infraestructura municipal destinada a albergar encuentros formativos, capacitaciones y espacios de construcción comunitaria en el marco de las políticas públicas locales.
Con dos niveles en marcha y el inicio reciente de una nueva cohorte, la Ciudad de Mendoza continúa desarrollando propuestas educativas integrales que conjugan técnica, seguridad, autonomía y conciencia ecológica para el disfrute responsable de nuestra montaña.











