El Festival de Estrenos de Teatro de la Ciudad de Mendoza suma desde este año un nuevo reconocimiento para sus artistas y elencos: una estatuilla concebida especialmente para la competencia teatral y desarrollada a partir de una obra perteneciente a la colección patrimonial del Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza (MMAMM).
La iniciativa se incorpora a partir de esta 27º edición del festival, que comenzó el lunes y se extenderá hasta el domingo 6 de septiembre, como parte de las acciones impulsadas por la Subsecretaría de Cultura, Eventos Especiales y Protocolo de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza. Este encuentro tendrá sus ultimas tres noche de funciones con las siguientes obras: “Amigas desgraciadas”; “Luz y compás”; “La leona de los llanos”; “Boxeo”; “El inglés” y “Cóndor, vos no”. La programación completa puede consultarse aquí.
La pieza fue diseñada y desarrollada por el equipo de Montaje del MMAMM, integrado por Mariana Mattar, Mariel Matoz y los artistas Sabrina Kadiajh, Franco Contreras y Marcos Mut, quienes asumieron el desafío de transformar una obra bidimensional del patrimonio artístico mendocino en un objeto escultórico destinado a convertirse en el premio oficial del festival.
Para este proyecto eligieron el grabado “Mujercita en positivo” (1972), del reconocido artista mendocino Luis Quesada, una obra que permitió trabajar sobre los conceptos de figura, fondo, positivo y negativo, y que además presenta una fuerte identidad vinculada a la producción artística local.
“Elegimos una obra que se pudiera vectorizar más fácilmente y que fuera icónica, con una identidad local fuerte”, explicó Franco Contreras, integrante del equipo del área de Cultura municipal que llevó adelante el desarrollo de la estatuilla.
La experiencia demuestra cómo el trabajo conjunto entre distintas áreas de la Subsecretaría de Cultura puede generar nuevas formas de poner en valor el patrimonio y construir símbolos para el imaginario cultural de la Ciudad.
Las estatuillas serán presentadas este domingo 6, a las 20, en el teatro Quintanilla cuando se desarrolle la gala de premiación del 27º Festival de Estrenos de Teatro de la Ciudad de Mendoza.
Del grabado a la escultura para premiar al teatro mendocino
El proceso creativo comenzó con la selección y digitalización de una imagen del grabado perteneciente al archivo del museo. A partir de allí, el equipo trabajó sobre diferentes alternativas para trasladar la obra a un lenguaje tridimensional sin perder sus características esenciales.
“Primero pensamos en esculturas y luego vimos que este grabado se podía pasar a 3D y que no se desvirtúa la obra”, señaló Contreras.
La transformación implicó convertir la imagen en un archivo vectorial en blanco y negro, eliminando los tonos intermedios propios de la fotografía utilizada como punto de partida. Ese archivo fue luego llevado a un programa de modelado tridimensional para convertir la información gráfica en un cuerpo geométrico.
“Una vez teniendo ese archivo, que era la imagen en blanco y negro pero limpia y en vectores, el programa lo que hace es traducir esa información en un cuerpo geométrico”, detalló el artista. A partir de allí, el equipo con Mariana Mattar en la dirección comenzó a trabajar sobre el volumen, generando puntos, vértices y aristas para darle una nueva dimensión a la imagen original.
El trabajo se realizó con Blender, un programa informático de código abierto y gratuito de modelado 3D que el equipo del museo utiliza también para renders, propuestas expositivas y maquetaciones.
La digitalización permitió así conservar la esencia gráfica del grabado y al mismo tiempo explorar las posibilidades que ofrecía su traducción al espacio.
Una escultura pensada para jugar con la luz
Uno de los principales desafíos del proyecto fue encontrar un recurso que permitiera conservar el juego visual de la obra original. Al tratarse de un grabado en blanco y negro, el equipo decidió aprovechar la relación entre figura y fondo para generar una pieza calada.
“En este caso, como era en blanco y negro, decidimos hacer como una especie de positivo-negativo”, explicó Contreras. La parte negra del grabado se convirtió en la estructura que sería materializada mediante impresión 3D, mientras que los espacios correspondientes al blanco quedaron abiertos.
De esta manera, la estatuilla permite que el fondo y la luz completen visualmente la figura. “Como es hueca la escultura, anulamos la existencia del blanco, por así decirlo, pero técnicamente existiría si la pusieras sobre un fondo”, explicó el artista.
El recurso no solo permitió resolver técnicamente la adaptación de la obra del maestro Luis Quesada sino que aportó una dimensión estética al premio: la figura puede modificarse visualmente según el fondo sobre el que se coloque, generando una composición dinámica entre vacío, luz y materia.
Se realizaron diferentes pruebas para determinar el espesor adecuado de la pieza. Una primera versión tenía dos centímetros pero finalmente se optó por un centímetro, medida que permitió alcanzar la rigidez necesaria para que la estructura se sostuviera y, al mismo tiempo, conservar el efecto producido por el paso de la luz.
“Hicimos una pequeña prueba y nos dimos cuenta de que con el espesor de un centímetro estaba bien”, contó Contreras.
Tecnología al servicio del patrimonio
La etapa final del proceso también requirió experimentar con distintos parámetros de impresión. Antes de llevar la pieza a la impresora 3D, se realizaron pruebas computacionales para definir su estructura interna y determinar la cantidad de material necesaria.
El equipo trabajó con el programa Cura, un laminador que permite traducir el modelo tridimensional a las coordenadas que necesita la impresora para construir el objeto capa por capa. Allí se definieron variables como la cantidad de filamento, la estructura interna y las características de impresión.
“Se le hicieron varias pruebas a nivel computacional en el programa Cura, y una vez que nos quedamos conformes con la cantidad de filamento que se ocupaba, cómo era la estructura, todo, se mandó a imprimir”, relató el integrante del equipo de Montaje del MMAMM.
También se evaluaron distintas posibilidades para el soporte de la pieza. Finalmente, la propuesta contempló separar el grabado llevado a 3D de su base y montarlo sobre un soporte de madera pintado de rojo, un color especialmente significativo dentro de la producción artística de Quesada.
El resultado es una estatuilla que no busca reproducir literalmente el grabado sino reinterpretarlo mediante las herramientas de la tecnología 3D, conservando su identidad y trasladando sus recursos visuales a un nuevo formato.
Un reconocimiento que homenajea a Mendoza
Con esta iniciativa, el Festival de Estrenos de Teatro de la Ciudad de Mendoza incorpora un premio que trasciende el reconocimiento a los artistas participantes. La estatuilla establece un diálogo entre distintas disciplinas y áreas de la cultura municipal: el teatro, las artes visuales, el patrimonio y las nuevas tecnologías.
La elección de una obra de Luis Quesada permite, además, que a partir de ahora cada entrega del premio funcione como una forma de difusión del patrimonio artístico que conserva el MMAMM y como un homenaje permanente a uno de los grandes referentes de la cultura visual mendocina.
Así, esta pieza quedará instaurada como la estatuilla oficial del Festival de Estrenos de Teatro de la Ciudad de Mendoza, acompañando las sucesivas ediciones del encuentro y llevando consigo una parte de la historia del arte local.








