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La Ciudad de Mendoza evalúa el aporte del arbolado urbano a la captura de dióxido de carbono y su contribución a la regulación ambiental

A través del Fondo Verde para la Sostenibilidad Ambiental, impulsado por la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza y Banco Galicia, se desarrollan estudios científicos para medir la captura de carbono de los árboles y su aporte a la calidad del aire. Una de las investigaciones registró que, en calles residenciales con menor tránsito y densidad edilicia, el arbolado podría compensar la totalidad de las emisiones vehiculares estimadas.

El arbolado público cumple un papel importante en el ambiente urbano, no solo por los beneficios que aporta a la calidad de vida, sino también por su capacidad para capturar carbono y contribuir a la regulación ambiental. En este marco, la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza y Banco Galicia impulsan, a través del Fondo Verde para la Sostenibilidad Ambiental (FOVE), investigaciones que buscan generar información científica para mejorar la planificación y la gestión ambiental.

Uno de los proyectos en desarrollo es “Arbolado urbano: captura de CO₂, remoción de contaminantes y mejoramiento de la calidad del aire en el Área Metropolitana de Mendoza”, dirigido por la Dra. Ing. Agr. Claudia F. Martínez y su equipo del Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía (INAHE), perteneciente al CCT CONICET Mendoza. El estudio analiza cómo se relacionan la estructura urbana, el tránsito vehicular y la capacidad de los árboles para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Durante el verano de 2026, el equipo comparó calles de la Ciudad de Mendoza forestadas con plátanos (Platanus hispanica) y con distintas densidades constructivas. Los resultados muestran que, en sectores con mayor densidad edilicia y elevado tránsito, el arbolado podría compensar entre el 14 % y el 16 % de las emisiones vehiculares estimadas. En cambio, en áreas principalmente residenciales, con menor densidad constructiva y circulación, la mitigación potencial alcanzaría la totalidad de las emisiones calculadas para el tránsito.

La investigación también contempló mediciones de dióxido de carbono ambiental en tres sectores del área metropolitana: la Ciudad de Mendoza, como entorno urbano; el Parque General San Martín, como espacio periurbano; y el campus de la Universidad Nacional de Cuyo, como área de transición entre la ciudad y el piedemonte. Las campañas se realizaron en enero y marzo de 2026, durante el verano y al inicio del otoño.

En enero, las concentraciones promedio de CO₂ fueron de 449 partes por millón (ppm) en la Ciudad de Mendoza, 436 ppm en el Parque General San Martín y 414 ppm en el campus de la UNCUYO. En marzo, los registros descendieron a 363, 311 y 323 ppm, respectivamente. Durante las mediciones también se relevaron volúmenes de tránsito de entre 160 y 445 vehículos por hora, según el lugar y el período observado.

Los resultados señalan que la capacidad del arbolado para capturar y almacenar carbono está vinculada tanto con las características de las especies como con la configuración del entorno urbano y la intensidad del tránsito. Estos datos permiten profundizar el conocimiento sobre el funcionamiento ambiental de la Ciudad y aportan evidencia para orientar la planificación urbana, fortalecer la gestión del arbolado público y desarrollar estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático.

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J.Farmache

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