La Ciudad de Mendoza recibió este miércoles a Lucrecia Martel, una de las cineastas y guionistas más reconocidas del cine argentino contemporáneo. La directora brindó una charla pública en el Teatro Mendoza, en el marco de la segunda edición del Festival Latinoamericano de Arte y Tecnología (FLAT 2026), ante una sala colmada y un público que, en gran parte, estuvo integrado por jóvenes interesados en el cine y las nuevas formas de narrar.
La convocatoria despertó una notable expectativa desde temprano, con una extensa fila de personas en la puerta del teatro. Alrededor de 800 personas se inscribieron para participar de la actividad, que originalmente estaba prevista en el Teatro Quintanilla y fue trasladada a una sala de mayor capacidad debido al interés generado por la visita de la realizadora de “La ciénaga”, “La niña santa”, “La mujer sin cabeza” y “Zama”, entre otras películas fundamentales del cine nacional.
Antes de la charla abierta, Martel participó de una conferencia de prensa en la que respondió preguntas sobre el presente del cine independiente, las dificultades para producir películas en el contexto económico actual, el rol de las comunidades en la defensa de sus territorios, las posibilidades del lenguaje audiovisual y los desafíos de quienes buscan desarrollar una mirada propia.
En relación con su participación en el FLAT, destacó la importancia de generar espacios de conversación y reflexión colectiva. “Es muy importante todo lo que podamos conversar, pensar y que juegue a favor de la comunidad de nosotros, de nuestro desarrollo. Es bienvenido y necesario”, expresó.
Luego, ante una sala repleta, Martel describió su vínculo con el cine, sus comienzos y su concepto del arte. Asimismo, invitó a pensar en la importancia de ser parte de las cosas, algo que el cine le hizo entender, de involucrarse. En ese sentido, reivindicó el valor de no saber y, a partir de reflexiones y preguntas, compartió un ejercicio con el público.
Durante el encuentro, también cuestionó la idea considerarse artista y planteó que la película, como objeto, ocupa un lugar intermedio frente a algo que considera más importante: lo que sucede después, las conversaciones, las preguntas y los intercambios que una obra puede despertar.
La charla estuvo atravesada, además, por la noción de futuridades, en sintonía con el espíritu del festival, y por la posibilidad de imaginar futuros más amables, nuevas formas de convivencia y una relación positiva entre las personas, la tecnología y aquello que no es humano.
Martel también compartió reflexiones en torno a “Nuestra tierra”, su más reciente documental, en el que aborda la lucha de la comunidad Chuschagasta y el asesinato de su referente, Javier Chocobar. Además, hizo referencia a un nuevo proyecto en el que se encuentra trabajando, una película de ciencia ficción no distópica. La puesta escénica de la charla contó con una pantalla gigante que elaboraba en tiempo real nubes de palabras con las expresiones de la cineasta.
En camarines, Iván Martínez, director de Cultura de la Ciudad de Mendoza, le entregó a Lucrecia un presente en nombre del intendente Ulpiano Suarez, como gesto de reconocimiento por su visita y por su participación en este encuentro.
La presencia de Martel formó parte de la programación del Festival Latinoamericano de Arte y Tecnología, una iniciativa del Centro de Experimentación y Estudios Sonoros (CEES), coproducida junto con la Subsecretaría de Cultura, Eventos Especiales y Protocolo de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza.
En su segunda edición, el FLAT propone un espacio de encuentro entre el arte, la tecnología y la experimentación, con actividades que invitan a explorar las relaciones entre imagen, sonido y nuevos lenguajes. La visita de Lucrecia Martel aportó a esa propuesta una instancia de diálogo con el público sobre el potencial de las imágenes y los sonidos para interpretar la realidad, cuestionar las formas establecidas de contarla y abrir nuevas preguntas sobre la sociedad contemporánea.
Ante un Teatro Mendoza colmado, con una fuerte participación juvenil, el encuentro se convirtió en una oportunidad para escuchar las reflexiones de una realizadora cuya obra explora los conflictos sociales, las relaciones humanas y las historias que atraviesan la identidad argentina.























